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Afirmaciones Científicas para la Sanación
Leyes Subconscientes, Conscientes y Supraconscientes para Alcanzar el Éxito Material
El éxito se alcanza a través de la obediencia a las leyes divinas y a las leyes materiales.
Tanto el éxito material como el espiritual son importantes, pero el éxito material consiste solamente en disponer de lo indispensable para satisfacer las necesidades de la vida.
La ambición de hacer fortuna debería incluir en sí el deseo de ayudar a otros. Adquirid todo el dinero de que seáis capaces, en vuestros esfuerzos por mejorar en alguna forma vuestra comunidad, vuestro país o vuestro mundo; más jamás procuréis una ganancia económica a través de acciones que se opongan a los intereses de la humanidad.
Existen leyes subconscientes, conscientes y supraconscientes para alcanzar el éxito en el plano material, así como también para superar toda actitud mental de fracaso.
Al repetir afirmaciones en forma intensa y concentrada, tanto apenas se despierta, en la mañana, como inmediatamente antes de dormirse, se está aplicando la ley subconsciente del éxito.
Toda vez que deseéis conquistar una meta correcta, desechad toda duda, toda idea de fracaso; confiad en que, como hijos de Dios, tenéis acceso a
todo lo que le pertenece al Señor.
Tanto la ignorancia de esta ley como la falta de fe en ella, han privado al hombre de su herencia inmortal.
Para poder hacer uso de los recursos de la Divina Providencia, debéis destruir las semillas subconscientes de vuestros pensamientos errados, mediante la constante repetición de afirmaciones impregnadas de una confianza infinita.
Para poner en operación la ley consciente del éxito, se debe planear y actuar en forma inteligente, sintiendo en todo momento que es Dios quien os está ayudando tanto en la elaboración de vuestros planes como en vuestros continuos y laboriosos esfuerzos.
La ley supraconsciente del éxito se pone en operación a través de las oraciones y mediante la comprensión de [la verdad] la omnipotencia de Dios.
No se trata de que interrumpáis vuestros esfuerzos conscientes, más no dependáis exclusivamente de vuestras propias habilidades naturales, sino que pedid además la ayuda divina en todo lo que emprendáis.
Cuando se combinan estos métodos conscientes, subconscientes y supraconscientes, el éxito es seguro.
No importa cuantas veces hayáis fracasado, tratad una vez más.
Afirmaciones Científicas para la Sanación
Los Tres Centros Fisiológicos
Durante las afirmaciones en las cuales se aplica fundamentalmente la voluntad, deberá fijarse la atención en el punto medio entre las cejas; cuando se aplican afirmaciones de tipo intelectual, el centro de la concentración deberá ser el bulbo raquídeo* ; y en las afirmaciones de fervor, la concentración deberá centrarse en el corazón.
Según la ocasión, el hombre suele fijar su mente en forma automática en alguna de estas regiones fisiológicas; en los estados emocionales, por ejemplo, se suele percibir el centro cardíaco con exclusión de todo el resto del cuerpo
Por medio de la práctica de las afirmaciones se adquiere el poder de dirigir la atención en forma consciente, a las fuentes vitales de la voluntad, el pensamiento y el sentimiento.
La fe absoluta e inquebrantable en Dios constituye el supremo método de curación instantánea.
Y el más excelso y productivo de los deberes humanos consiste en realizar
un constante esfuerzo por despertar una fe semejante.
(*El bulbo raquídeo y el punto medio entre las dos cejas constituyen de hecho los polos positivo y negativo, respectivamente, de un solo centro de fuerza inteligente.
Paramahansaji solía indicar a veces a los devotos que se concentrasen en el punto medio entre las cejas, y en otras ocasiones les ordenaba concentrarse en el bulbo raquídeo, mas ambos centros constituyen en verdad uno solo, por medio de su polaridad.
Cuando, en forma serena y concentrada, se fija la mirada en el punto medio entre las cejas, la corriente proveniente de ambos ojos se dirige primero hada dicho punto, y luego albulbo raquídeo.
Entonces aparece en la frente al ojo único de luz astral, el cual se refleja
allí desde el bulbo raquídeo.)
Afirmaciones Científicas para la Sanación
SEGUNDA PARTE: MÉTODO Y PRÁCTICA
Despues de una serie de aclaraciones, pasamos a la práctica.
En los proximos días veremos la técnica, así como las afirmaciones.
Y posteriormente, se podrán hacer vía hot conference por internet dirigidas y en directo de forma gratuita.
Si te interesa, envia un correo, para enviarte personalmente y directamente, fechas y horarios de las meditaciones a :
info@espiraldoradauniversal.es
Técnica de las Afirmaciones
Reglas Preliminares
1) Sentarse enfrentando el Norte o el Este. Escójase una silla de respaldo recto, desprovista de soportes para los brazos, y cúbrase la silla con una manta de lana.
La lana sirve al propósito de aislar el cuerpo de las corrientes magnéticas de la tierra, las cuales tienden a ligar a la mente a las percepciones materiales.
2) Ciérrense los ojos y concéntrese la atención en la región del bulbo raquídeo (en la parte posterior del cuello), salvo que en las instrucciones especificas se indique otra cosa.
Manténgase la espalda recta, el pecho erguido, el abdomen retraído pero relajado.
Inhálase profundamente, exhalando luego el aliento; repítase esta operación tres veces.
3) Relájese el cuerpo, y manténgase inmóvil.
Desalójense de la mente todos los pensamientos inquietos, y retírese la atención de toda sensación corporal, sea ésta térmica, auditiva, etc.
4) No debe pensarse en el tipo particular de curación que se necesita.
5) Deséchese toda ansiedad, toda falta de confianza, toda preocupación.
Tómese conciencia, en forma serena y confiada, de que la divina ley opera efectivamente, y es omnipotente.
Se debe impedir que la duda o la desconfianza hagan presa de la mente la fe y la concentración permiten que la ley opere sin ningún obstáculo.
Imprímase en la mente el pensamiento de que todos los estados corporales están sujetos al cambio y son curables, y de que la sola idea de la existencia de una enfermedad crónica constituye una ilusión.
TIEMPO: Las afirmaciones deberían aplicarse en el momento de despertar, en la mañana, o durante el período de somnolencia que precede al sueño, por la noche
Cuando se practican las afirmaciones en grupo, las reuniones pueden efectuarse cualquier hora conveniente.
LUGAR: En lo posible debe elegirse un sitio silencioso y tranquilo.
Si es necesario reunirse en un local ruidoso, deben ignorarse los ruidos y dedicar toda la atención a la devota práctica de las afirmaciones.
MÉTODO: Antes de comenzar a practicar las afirmaciones, debe limpiarse la mente de toda inquietud y de toda preocupación.
Elíjase la afirmación que se necesita, y repítasela en forma completa, comenzando en voz alta y bajando progresivamente la voz mientras la repetición se hace a su vez más lenta- hasta acabar en un murmullo.
Entonces deberá continuarse repitiendo la afirmación en forma mental solamente, sin mover los labios ni la lengua, hasta que se sienta que se ha alcanzado una profunda e ininterrumpida concentración.
En este período no debe caerse en un estado de sopor, sino que debe existir una profunda continuidad de pensamiento, un pensamiento que fluye sin interrupción.
Si se continúa con la afirmación mental, ahondando aún más, surgirá una sensación de paz y de dicha crecientes.
Durante el estado de honda concentración, nuestras afirmaciones mentales se sumergen en la corriente del subconsciente, para retornar posteriormente a la esfera de la conciencia reforzadas con el poder de influir sobre la mente consciente a través de la ley del hábito.
En aquel período de la práctica en el cual se experimenta una creciente paz, vuestras afirmaciones llegan aún más hondo, penetrando en el reino de la supraconciencia desde dicho reino regresan a la conciencia dotadas esta vez de un poder ilimitado para influir sobre la mente consciente, para satisfacer vuestros deseos.
No alberguéis duda alguna, y os será posible comprobar el milagro de esta fe científica.
Durante las afirmaciones practicadas en forma colectiva para curar las enfermedades físicas o mentales de algún miembro del grupo o de otros, procúrese cuidar de que tanto el tono de voz como la fuerza mental, la concentración y el sentido de fe y de paz con que se repiten las afirmaciones, sean todos igualmente uniformes dentro del grupo.
Las mentes más débiles disminuyen la fuerza de las afirmaciones colectivas, y pueden incluso desviar el flujo de poder de su destino, la supraconciencia. Por ello es indispensable no efectuar movimiento alguno (durante la práctica) ni permitir que la mente se vuelva inquieta.
Para alcanzar el éxito, se requiere de la concentración de todos los miembros del grupo.
En las afirmaciones colectivas, el director del grupo debería leer las afirmaciones en forma rítmica, y el resto de la concurrencia repetirá sus palabras con el mismo ritmo y entonación.
Continuará…..
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Manual del Samurai
Reflexiones del día 14 :
Tu mente, tu alma y tu corazón, son campos fértiles que funcionan con aquellas semillas que les aportas, inseguridad, miedo, ira ú odio te convertirás en una persona totalmente despreciable, en un ogro. Si lo abonas con amor, bondad, generosidad, confianza, seguridad, FE, esperanza y pensamientos positivos, siempre recogerás éxito y riquezas. Así de sencilla es la vida.
Afirmaciones Científicas para la Sanación
El Conocimiento de los Grandes Terapeutas
Los grandes hombres dotados de realización divina y del poder de sanar a otros, no curan las enfermedades en forma accidental, sino que aplican un conocimiento preciso.
Comprendiendo plenamente el control de la energía vital, ellos proyectan hacia el enfermo una corriente estimulante, la cual, al penetrar en él, es capaz de armonizar el flujo de dicha energía en su organismo.
Durante el proceso de curación, tales hombres ven de hecho cómo las leyes psico-físicas de la Naturaleza operan en los tejidos del enfermo, restableciendo la normalidad.
Personas dotadas de un menor grado de realización espiritual también son capaces tanto de sanarse a sí mismas como a otros, dirigiendo mentalmente el flujo de la energía vital, a través de la representación visual interna, hacia la región corporal afectada.
El restablecimiento de la salud física, mental o espiritual, puede producirse en forma instantánea.
La oscuridad hacinada a través de las edades en un determinado aposento, puede ser disipada en un instante, con sólo encender una luz en él, más no así luchando por ahuyentar las tinieblas.
Pero nadie puede predecir en qué preciso momento será sanado, de modo que nunca se debería fijar un límite de tiempo determinado para el acontecimiento.
Es la fe – y no así el tiempo- lo que determinará cuando se consumará la curación.
Los resultados dependerán del correcto despertar de la Energía Vital y del estado en que se encuentren las mentes consciente y subconsciente del individuo afectado.
La falta de fe paraliza la Energía Vital, obstaculizando la obra perfecta de este médico divino. arquitecto del cuerpo, y obrero maestro.
El esfuerzo y la atención son fundamentales para alcanzar el grado de profundidad en la fe, la voluntad o la imaginación, que impulsarán automáticamente la energía vital a operar la curación.
Tanto la ansiedad como la expectación con respecto a los resultados debilitan la fuerza de la verdadera fe.
Si el hombre no emplea su voluntad y su fe, la energía vital permanece adormecida, inoperante.
Se requiere cierto tiempo para revivificar la fuerza de una voluntad, una fe o una imaginación debilitadas, en un paciente que sufre de una enfermedad crónica, pues los pensamientos mórbidos se encuentran sutilmente grabados en sus células cerebrales.
Así como el mal hábito de la “conciencia de enfermedad” suele requerir de un largo tiempo para desarrollarse, se necesita también de un cierto tiempo para que el buen hábito de “”a conciencia de la salud” se restablezca.
Si afirmáis, por ejemplo:
“Estoy sano”, mas simultáneamente pensáis, en lo más hondo de vuestras mentes, que dicha afirmación es inefectiva, el resultado será semejante al que se obtendría si se ingiriese una potente droga, tomando al mismo tiempo otro fármaco que contrarreste los efectos de la primera.
Al igual que con el uso de cualquier medicamento, cuando se emplea el pensamiento con el objeto de obtener una curación, debe tomarse la precaución de no neutralizar los pensamientos curativos mediante pensamientos negativos.
Para que un pensamiento pueda operar activamente en forma exitosa, deberá estar imbuido de una fuerza de voluntad tal, que sea capaz de resistir la oposición de los pensamientos contrarios.
Afirmaciones científicas para la Sanación
Estimulación de la Energía Vital
Los poderes de la voluntad, la imaginación, el razonamiento y la emoción, no pueden por sí solos efectuar curación física alguna.
Ellos operan solamente como agentes diversos, los cuales, de acuerdo al temperamento de cada individuo, pueden estimular la energía vital; mas es ésta quien sana la enfermedad.
En un caso de parálisis del brazo,por ejemplo, si la voluntad o la imaginación son estimuladas en forma continua, la energía vital puede fluir repentinamente a los tejidos enfermos. restableciendo la normalidad del brazo.
La repetición de las afirmaciones debería realizarse en forma firme y continuada, con el objeto de que la fuerza de la voluntad, de la razón o de la emoción, posea la intensidad suficiente como para estimular la energía vital inactiva, recanalizándola hacia las funciones normales. Jamás se debería despreciar la importancia de los esfuerzos repetidos con una profundidad cada vez mayor.
Cuando se planta un árbol, el éxito de la empresa depende de dos factores: la potencia de la semilla y las condiciones del terreno.
Asimismo, cuando se trata de sanar una enfermedad, dos factores son esenciales:
El poder del terapeuta y
La receptividad del paciente.
He aquí dos citas bíblicas que demuestran que tanto el poder del terapeuta como la fe del enfermo son necesarias:
“Luego Jesús, sintiendo en sí mismo la virtud (la fuerza curativa) que había salido de él…” “Y le dijo: Hija, tu fe te ha sanado.”
Manual del Samurai
Enseñanza y Reflexión del día 9 :
Los ogros, por medio de sus palabras y sus gestos, por medio de su odio, de su ira y de su rechazo, siembran pequeños puñados de pobres semillas de zarza en los campos de las demás personas. Solo los que plantan siempre el dorado trigo en su alma con constancia, siembran amor, bondad, generosidad, esperanza, fe, comprensión, felicidad. Solo ellos son los que llegan a ser realmente felices y alcanzan el éxito total
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Afirmaciones cientificas para la curación
Origen mental de las enfermedades cronicas
Cuando luchamos por recuperar la salud perdida, a menudo solemos prestar mayor atención al poder avasallador de la enfermedad en lugar de concentrarnos plenamente en la posibilidad de sanar; en esta forma, permitimos que la enfermedad corporal se convierta en un hábito tanto mental como físico.
Este fenómeno se manifiesta especialmente en las personas tensas y aprensivas.
Todo pensamiento depresivo, todo pensamiento de felicidad, de irritabilidad o de calma, graba su surco sutil en las células cerebrales, fortaleciendo nuestras tendencias ya sea hacia la enfermedad o hacia el bienestar.
Nuestras subconscientes “ideas-hábitos”, ya sea de salud o de enfermedad, ejercen una poderosa influencia sobre nuestro ser.
Las enfermedades rebeldes – tanto mentales como físicas- poseen siempre una profunda raíz en la mente subconsciente.
Para eliminar la enfermedad es necesario arrancar estas ocultas raíces. Es por ello que toda afirmación consciente debe ser practicada con la fuerza suficiente como para que sea capaz de imprimir [su verdad] en la mente subconsciente; entonces esta última influirá a su vez en forma automática sobre la conciencia.
Así pues,. las afirmaciones vigorosas que se practican en forma consciente, actúan tanto sobre la mente como sobre el cuerpo a través de la mediación de la mente subconsciente. Las afirmaciones efectuadas con una fuerza aún mayor, alcanzan no sólo a la mente subconsciente sino también a la
supraconsciente, mágica surtidora de poderes milagrosos.
Toda afirmación de una Verdad debe ser practicada aplicando en ella la voluntad, el sentimiento, la inteligencia y la devoción.
No debe permitirse que la atención se distraiga.
Es necesario entrenar la atención cual si se tratase de un niño travieso; cada
vez que se desvía de su objetivo, se le debe traer de regreso y enseñarle, una y otra vez, en forma repetida y paciente, a concentrarse en la tarea que se le ha asignado.
Fe y Atención: Dos Factores Necesarios
Si se desea que una afirmación alcance la supraconsciencia, dicha afirmación debe estar libre de toda duda e incertidumbre.
La atención y la fe operan cual antorchas, capaces de conducir hasta las mentes subconsciente y supraconsciente incluso aquellas afirmaciones que se practican sin una plena comprensión de su significado.
La paciencia y la repetición atenta e inteligente, operan maravillas.
Las afirmaciones practicadas para sanar perturbaciones físicas o mentales crónicas, deberían repetirse con frecuencia, profundidad y continuidad, hasta que lleguen a formar parte integrante de nuestras más hondas convicciones intuitivas.
Jamás deberíamos prestar atención alguna al hecho de que el estado de nuestra salud permanezca estacionario o incluso se agrave.
Es preferible morir – si la muerte ha de venir- con la convicción de poseer una salud perfecta, antes que con la idea de que se es víctima de un mal físico o mental incurable.
Aun cuando, de acuerdo al conocimiento actual del hombre, la muerte constituya irrevocablemente el fin de nuestro cuerpo,
- el poder del alma es capaz de modificar la “hora señalada”.
Continuara…..
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Afirmaciones Cientificas para la Curación
Primera parte
TEORÍA DE LA CURACIÓN
- 1. Origen del efecto de las Afirmaciones
La palabra del hombre es el Espíritu en el nombre.
Las palabras habladas son sonidos producidos por las vibraciones de los pensamientos.
Los pensamientos son vibraciones emitidas por el ego o por el alma. Deberíais saturar cada una de vuestras palabras con las poderosas vibraciones de vuestras almas.
Si un hombre es incapaz de infundir en sus palabras la fuerza del espíritu, el suyo es un lenguaje muerto.
Cuando hablamos demasiado, o cuando exageramos o falseamos los hechos, nuestras palabras se vuelven tan inefectivas cual balas de papel disparadas con un rifle de juguete. Es por ello que tanto las palabras como las plegarias de personas locuaces o inescrupulosas en su lenguaje, suelen carecer de poder para operar un cambio positivo en el curso de los acontecimientos.
Las palabras de los hombres deberían expresar no solamente la verdad, sino también su propia comprensión y realización [de dicha verdad].
Un lenguaje desprovisto de la fuerza del espíritu, se asemeja a una coronta de maíz desprovista de sus granos.
El Poder Espiritual de la Palabra Humana
- Palabras colmadas de sinceridad, convicción, fe e intuición, actúan como bombas vibratorias altamente explosivas, cuyo estallido desintegra las rocas de las dificultades, operando la transformación deseada.
Evitad pronunciar palabras desagradables, aun cuando se refieran a hechos verídicos.
Cuando, ante un conflicto, repetimos afirmaciones sinceras, con plena comprensión, sentimiento y determinación, éstas atraen infaliblemente la ayuda de la Omnipresente Fuerza Cósmica Vibratoria.
Apelad a dicho
Poder con confianza infinita, desechando toda duda; de otro modo la flecha de vuestra atención errará el blanco.
Una vez que hayáis sembrado en la tierra de la Conciencia Cósmica las semillas de vuestras oraciones, no las excavéis a menudo, con el objeto de comprobar si han germinado o no… Concededles a las fuerzas divinas la oportunidad de operar ininterrumpidamente.
El Poder Divino del Hombre
- No existe nada superior a la Conciencia Cósmica o Dios.
Su poder sobrepasa infinitamente los límites de la mente humana.
Así pues, buscad sólo Su ayuda, lo cual no significa que deberíais volveros pasivos, inertes o crédulos, así como tampoco que
deberíais despreciar el poder de vuestras propias mentes.
El Señor ayuda a quienes se ayudan a sí mismos.
Él os ha dotado de los poderes de la voluntad, la concentración, la
fe, la razón y el sentido común, con el objeto de que hagáis uso de ellos en vuestros esfuerzos por liberaros de las perturbaciones físicas y mentales.
Deberíais aplicar todos estos poderes, más apelando simultáneamente a la ayuda de Dios.
Al emitir vuestras oraciones o afirmaciones, hacedlo siempre con la confianza de que estáis empleando vuestros propios poderes –poderes recibidos de Dios- ya sea para sanaros a vosotros mismos o a otros.
Pedid la ayuda divina; más simultáneamente tomad conciencia del hecho de que sois vosotros mismos quienes estáis haciendo uso,como los amados hijos del Señor, de los dones que habéis recibido de Él – la voluntad,
la emoción y la razón- para resolver todos los complejos problemas de la vida.
Debería establecerse un equilibrio entre el concepto medieval de la dependencia total del hombre con respecto a Dios, y el hábito moderno de depender totalmente del ego.
Aplicación de la Voluntad, el Sentimiento y la Razón
- La actitud mental debería adaptarse al tipo de afirmación que se aplique:
- afirmaciones relacionadas con la voluntad, deben acompañarse de una enérgica determinación;
- afirmaciones relacionadas con los sentimientos deben acompañarse de devoción;
- afirmaciones relacionadas con la razón, deben acompañarse de un claro entendimiento.
- Cuando se desea sanar a otros, se debe seleccionar un _ tipo de afirmación que concuerde con el temperamento del paciente, sea éste activo, imaginativo, emotivo o reflexivo.
Condición – fundamental en la práctica de toda afirmación es la intensidad de la atención, más la continuidad y la repetición son también factores de considerable importancia.
Repetid atenta y reiteradamente vuestras afirmaciones, saturándolas de devoción, voluntad y fe… y no os inquietéis por los resultados: éstos habrán de producirse naturalmente, como fruto de vuestros esfuerzos.
Durante el proceso de curación física, la atención debe concentrarse en los infinitos poderes de la mente y no así en la enfermedad misma, ya qué esto último puede debilitar la fe.
Cuando se trata de superar perturbaciones mentales, tales como el temor,
la ira, los malos hábitos, etc., la concentración debe fijarse en la cualidad opuesta a la que se desea vencer.
- Así por ejemplo:
- para superar el temor, debe cultivarse la conciencia del valor;
- para superar la ira, la conciencia de la paz;
- para superar la debilidad, la conciencia de la fortaleza;
- para superar la enfermedad, la conciencia de la salud, etcétera.
- continuará…..
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